LAS APTITUDES INTERPERSONALES Y LABORALES

Probablemente estés harto de escuchar términos que quizás te suenen a chino como feedback, coaching o community manager. Términos extranjeros que vienen a dar nombre a estados o profesiones actuales que trabajan por acercar posturas personales, emocionales y laborales.

Junto con un buen CV, es importante aportar otro tipo de cualidades para destacar en el mercado laboral. Estas aptitudes no son otras que, por ejemplo, la capacidad de relación y comunicación con los demás compañeros, la proactividad, la creatividad o la capacidad para conseguir resolver problemas incluso bajo presión. Factores muy bien colocados en la búsqueda de ascensos laborales y mejoras en los contratos de los empleados.

Todas estas actitudes se encuentran en una de las metodologías más interesantes de la actualidad, el design thinking, también conocido como proceso creativo innovador. Si continuamos con los términos anglosajones, el booting está íntimamente relacionado. Por ello, resulta de lo más conveniente iniciarse en ella mediante un curso de design thinking.

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FASES DEL DESIGN THINKING

Cinco son las fases que conforman la metodología del design thinking y corresponden al siguiente orden: empatía, definición, idear, prototipar y evaluar (la prueba). En este caso el orden es invariable y debe seguir esta cronología para que el resultado final sea el más adecuado a la petición del cliente.

La empatía es una pieza clave en el proceso. A partir de ella, tu centro son las personas, tus clientes, tus usuarios, y sus peticiones. Gracias a ella te resultará más fácil explorar su contexto y comprender las cosas que vas a hacer (y que quieren que hagas) y su razón.

Al definir, consigues que esa primera toma de contacto de inmersión tenga una forma más clara y concisa tanto para tu cliente como para tu propio trabajo. Un enfoque que permita definir el reto al que nos enfrentamos, que sea directo y genere ideas con las que debatir.

La fase correspondiente a la idea es aquella en la que el sentido de diseño empieza a observarse. A partir de aquí, todo será crear ideas diferentes para conseguir, por consiguiente, una solución diferente.

A continuación se crean prototipos, es decir, elementos que aportan información desde herramientas diversas como los dibujos o los artefactos. La información recabada es transformada en un producto visible.

Por último, sólo queda catar esos prototipos, comprobar que son adecuados y que cumplen los objetivos marcados desde el principio: prototipos e ideas que se convierten en innovadoras soluciones.

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