Casos detectados de COVID-19 en animales

Debido a la situación que todos conocemos a la mayoría de veterinarios de animales exóticos nos han llegado miles de preguntas acerca de si los animales domésticos  que tenían se podían contagiar de COVID-19 y lo más importante, si una vez contagiados podrían infectar a sus dueños y familias.

Encontramos en las noticias dos  vertientes respecto a cómo consiguió llegar el COVID-19 a poder infectar a humanos y a extenderse como lo ha hecho. No hay ningún precedente con tanta virulencia y que se expanda exponencialmente.

Una de ellas habla de un virus creado en un laboratorio cercano dónde se experimentaba con animales exóticos como los murciélagos y los efectos que tenían virus de todas clases en ellos.

Según esta teoría los protocolos de seguridad habrían fallado y uno o varios técnicos se habrían visto infectados. Contagiando así a sus familiares y a toda persona con la que  tenían contacto (recordemos que hay muchas personas asintomáticas y que el virus manifiesta  síntomas a los días).

La segunda teoría sitúa la creación de este virus en un mercado alimenticio de Wuhan. En este mercado en el que conviven cientos de especies (no hay ningún sitio en la tierra que tenga tantas especies exóticas juntas) pudo ser una incubadora para el famoso coronavirus.

Los animales en las jaulas, las condiciones insalubres, los cadáveres y toda la sangre junta pudieron hacer que el llamado proceso de zoonosis sucediera. Es decir, que un virus de origen animal pueda llegar a contagiar a humanos.

¿Qué pasa con los animales de compañía?

Al leer todas estas noticias, y desconocer al paciente cero y saber cómo llegó a infectarse, muchas de las personas que tenían mascotas no sabían si estas podían ser portadoras y por tanto convertirse en foco de contagio.

En un principio hubo un comunicado oficial el Colegio de Veterinarios de Madrid en el que se negaba toda posibilidad de infección, y se aclaraba que ciertas mascotas como hurones, perros o gatos llevaban conviviendo años con una cepa coronavirus que no tenía nada que ver con el COVID-19.

Pero con el paso del tiempo, y trás el famoso caso del tigre del zoológico de Nueva York infectado las dudas volvían a surgir. Sumando a esto el extraño comportamiento de los Chinos que decidían sacrificar  a todos los perros callejeros.

Pues bien, a día de hoy, los casos que  han sido detectados en animales se relacionan siempre con un dueño que ya estaba infectado de COVID-19, con lo cual por ahora se descartan contagios de otra manera (por paseos, de  animal en animal…).

Hemos encontrado estudios en los que se infecta experimentalmente a animales, realizados en China por el Harbin Veterinary Research Institute. Sus resultados por ahora son preliminares  y no podemos hablar de algo definitivo.

Han visto que mediante la infección en laboratorios en virus podría infectar a gatos y hurones, haciendo que estos a su vez infecten a otros congéneres. pero  queremos aclarar que siempre es en laboratorio, y que las condiciones externas distan mucho (en laboratorio les inyectan la cepa  de forma intravenosa, algo que no sucede en la realidad).

¿Cuáles son nuestras recomendaciones?

Aunque de momento no se han dado casos significativos que nos hagan afirmar lo contrario es muy improbable que los animales domésticos puedan ser portadores y vectores de contagio.

En nuestro caso recomendamos a todos los dueños de mascotas (sobretodo perros) que cuando les saquen a pasear a la calle, les limpien con cuidado patas y hocico. Ya que el virus puede permanecer en superficies vivo durante días, y aunque ellos por ahora no se infecten, nosotros les podemos tocar y llevárnoslo a la boca.

Y si vemos que nuestro animal respira con dificultad o tiene otras afecciones no dudemos en ponernos en contacto con nuestro veterinario especialista en animales exóticos, ya que puede tratarse de cualquier otra enfermedad que necesite atención.