Mindfulness empresarial

mindfulness

Vive el aquí y el ahora, el presente es el único sitio sobre el que podemos influir. Vivir el presente de manera consciente es lo que persigue la práctica del mindfulness o como muchos lo conoceran, la práctica de la atención plena.

Esta técnica de relajación derivada de la meditación budista se basa principalmente en observar lo que nos está sucediendo  para poder sacarle el máximo provecho y rendimiento.

El curso de mindfulness empezó a extender de forma vertiginosa entre todas aquellas personas que se veían desbordadas por el  ritmo vertiginoso de la sociedad actual, peros se ha descubierto que a nivel empresarial también aporta grandes beneficios.

 

¿Cómo funciona el mindfulness?

Básicamente se trata de una técnica en la que aprendemos a reconocer las sensaciones que percibe cada parte de nuestro  cuerpo (escaneo corporal) mediante la meditación y los movimientos conscientes.

Vivimos rodeados de llamadas a cada minuto, correos electrónicos, multipantallas mientras trabajamos, conectividad a cualquier hora de cualquier día… situaciones que hacen que las labores que estamos ejecutando se vean interrumpidas constantemente.

Vivimos en un mundo que nos exige un estado mental activo a todas horas, en el que nuestro cerebro se ve bombardeado a cada  segundo de innumerables estímulos simultáneos y en el que además cada día nos exigen más tanto en el ámbito personal como en el profesional. 

 

¿En qué deriva esta situación?

En personas que cada vez tienen que dar más de sí mismos pero que no son capaces de reconocer sus emociones ni sentimientos (ya que nadie en la escuela nos ha enseñado a gestionar el estrés por ejemplo).

Hablemos de datos, el estrés que sufre la población afecta casi al 25 por ciento de los trabajadores, se ha convertido en la enfermedad por excelencia del siglo XXI. Este, si no lo gestionamos de manera correcta, nos generará ansiedad y posteriormente depresión.

Si mantenemos nuestro estrés en altos niveles (ya que no podemos parar de tener reuniones, buscar clientes, terminar proyectos…) nuestro cuerpo reaccionará generando hipertensión arterial, fibromialgias e incluso se le ha relacionado con la aparición de cáncer.

Se ha demostrado que la práctica continuada de la atención plena influye igual de positivamente en nuestra salud como las dietas o la práctica de ejercicio físico. 

Además de, si la implantamos en nuestra empresa, reducción de estrés laboral, mejor gestión del tiempo, mejor concentración e incluso aumento de creatividad y productividad. A parte de mejorar la calidad en la toma de decisiones, mejorar la comunicación entre compañeros o incremento de la empatía y las relaciones interpersonales.

 

Mindfulness en cifras

Adeco en el año 2016 publicaba un estudio que se había realizado, el 65 por ciento de los trabajadores que habían realizado un curso de mindfulness describían mayor sensación de calma y relax en el puesto de trabajo.

 Además de reducirse hasta un 78 por ciento los días de baja por ansiedad, depresión o estrés entre estos trabajadores y aumentar en un 20 por ciento la productividad.  

Google se encuentra entre los pioneros en introducir esta técnica entre sus empleados. Se realizaron tres sesiones de atención plena de respiración, pensamientos y emociones y tras ellas comprobaron que las reuniones se ejecutaban de forma más tranquila, empática y centrada.

De ahí surgió Search Inside Yourself Leadership Institute, en el que el propio CEO, Rich Fernández, ha sido el responsable de presentar unas pautas sobre cómo aprovechar la atención plena ante las Naciones Unidas.

Entre las compañías estadounidenses la introducción de esta técnica es de hasta un cincuenta por ciento  en los Recursos Humanos de empresas como Google, Aetna, Goldman Sachs, Intel, Shell o SAP o instituciones como el Parlamento británico, el Congreso de EE. UU. o la Universidad de Harvard.

En España ya contamos con compañías que asisten al curso de mindfulness para mejorar el ambiente laboral. Desde 2007 más de mil colegios en España ofrecen mindfulness, el 25 por ciento de las universidades, cifra que cada año se ha ido incrementando.

Y es que sin duda, la gran ventaja de incluir el mindfulness en las empresas son sus beneficios y  la sencillez del proceso, una sala y un instructor que guíe este.