El aceite de árbol de té: un origen oceánico

Como planta aromática, el árbol de té es igual que otras plantas “aparentemente”. No osbtante, el aceite que surge de él cuenta con grandes propiedades que para muchos son excepcionales, sobre todo en la medicina naturista.

Algunas de estos beneficios implican el combatir virus, bacterias y hongos, pero ¿de dónde proviene? Es una pregunta que se responderá a continuación.

Origen del aceite de árbol de té

El nombre científico del árbol de té es “Melaluca alternifolia” y su origen es dado en la isla más grande del mundo: Australia.

Cuando James Cook desembarcó en tal nación, las hojas de esta planta ya eran utilizadas para poder realizar infusiones. Los escritos encontrados aparece el nombre de Ti-tree, como referencia al árbol.

En Australia ya se hacía uso del árbol en la medicina natural para las quemaduras leves, el herpes labial, para desinfectar, como alivio de las picaduras de insectos y demás.

Mientras que en el occidente no se empezó a utilizar hasta el siglo anterior. Los científicos iniciaron los análisis de las propiedades y lograron acertar con los usos que ya se le daba a tal árbol y su respectivo aceite.

Hoy en día, el aceite esencial de árbol de té es un remedio natural excelente y es utilizado como un agente activo en diversos medicamentos, jabones, champús, cosméticos y demás.

A su vez, el aceite de árbol de té cuenta con las propiedades de ser antiséptico triple, cicatrizante y desodorante.

¿Qué caracteriza al aceite de árbol de Té?

Uno de los puntos de gran notabilidad en éste, es que su árbol cuenta con una altura considerable de hasta unos siete metros. Haciendo un buen uso del tratamiento y prensando de forma adecuada, de unos mil kilos de hojas se puede obtener unos diez litros de aceite fresco.

Puede usarse de modo libre sobre la piel, puesto que no se ha demostrado contraindicaciones. El aceite de árbol de té es un producto que no posee toxicidad, ni efectos secundarios.

Como es de altos niveles de concentración, no son necesarias grandes cantidades para su uso. Antes de aplicar sobre los niños o bebés, es necesario tomar en cuenta el no aplicarlo de forma directa, sino, se debe diluir en agua.

De este modo, el aceite de árbol de té es un potente remedio natural que no puede faltar en el hogar en caso de alguna necesidad antibacterial, puesto que la salud es primero.