Huawei: ¿Quién es Ren Zhengfei?

Huawei es una de las empresas de mayor crecimiento a nivel mundial actualmente. El septiembre pasado incluso sobrepasó a Apple en el mercado de los smartphones a nivel mundial, una hazaña impensable hace unos años atrás. Pero mientras algunos nombres como Steve Jobs o su sucesor Tim Cook en Apple han trabajado cuidadosamente su figura pública y han publicado sus estrategias de negocios y liderazgo, el CEO de la empresa china se ha convertido en un emblema de lo opuesto: rara vez ofrece entrevistas y poco se conoce de su vida. Las probabilidades son altas de que su nombre, Ren Zhengfei, ni siquiera te suene familiar. Su bajo perfil sólo ha servido para alimentar muchos rumores alrededor de él y su empresa, ligados a su pasado cercano con el Partido Nacionalista Chino y las posibilidades de que ese vínculo pueda ser utilizado con fines de espionaje por Huawei. A pesar de que la compañía ha negado fuertemente estas acusaciones en reiteradas ocasiones, lo cierto es que vale la pena preguntarse: ¿quién exactamente es Ren Zhengfei, el CEO de Huawei?

 

Ren Zhengfei nació en la provincia de Guizhou, en un pequeño pueblo rural de las montañas. Es el primero de siete hermanos. Su padre era director de una secundaria, su madre fue una profesora de la misma, garantizando así que Ren se criase en una situación de cierto bienestar financiero. Luego de completar sus propios estudios secundarios, Ren se inscribió en la universidad de Chongqing donde estudió ingeniería civil y arquitectura. Después de graduarse a mediados de los años 60, se unió a las filas del Ejército Popular de Liberación, donde colaboró con la unidad de investigación y desarrollo de Tecnología de la Información. A causa de la posición de sus padres, le fue negado su ingreso al Partido Comunista de China. Gracias a sus logros sobresalientes en el campo de la tecnología y la rentabilidad de sus propuestas, pudo representar al ejército en la Conferencia Nacional de Ciencia en 1978. Pocos años después, a causa de una masiva reducción de personal en 1982, fue forzado a dejar su cargo, obligándolo a buscar trabajo temporalmente en la industria petrolera de su país. Si bien estos años fueron difíciles para Zhengfei, terminaron siendo una bendición disfrazada ya que sentarían las bases para que lanzara su propia compañía en el campo de infraestructuras y equipos de telecomunicaciones en 1988. La compañía era Huawei.

 

Zhengfei comenzó Huawei con 21 mil yuan ($4400 en ese entonces) de su propio dinero. En sus inicios importaba equipos telefónicos desde Hong Kong antes de decidir fabricarlos en China, y ayudar así a su país natal a desarrollar su propia tecnología de telecomunicaciones. De esa forma estableció una política que se ha convertido en el credo de la compañía (Huawei significa al mismo tiempo “China puede” y “acto espléndido”). Para lograr este desarrollo, Zhenfei ha utilizado como referente a Chairman Mao, director de la Escuela de Negocios Internacionales de China Europa. Por ejemplo, observando que las grandes ciudades del país estaban ya conquistadas por empresas estatales de telecomunicaciones y proveedores internacionales, puso en práctica una máxima de Mao y se enfocó primero en las zonas rurales de China (de las que el mismo Zhengfei proviene) ofreciendo equipos avanzados con precios bajos y desplegando enormes cantidades de vendedores. Esta fórmula (buenos equipos, bajos precios) significaría su principal estrategia al momento de ingresar en el mercado europeo y africano, dos de sus principales mercados actuales en el mundo.

 

Tras su transformación en empresario, Ren Zhengfei finalmente es admitido en el Partido Comunista de China. Se convirtió en miembro después de su licencia y, como representante de los empresarios, participó en el XII Congreso Nacional del Partido Comunista de China. Entre otras cosas, Ren Zhengfei pasó a ser responsable de los programas de desarrollo cooperativo en las áreas del interior de China.

 

Según información oficial de Huawei, Ren Zhengfei es dueño de 1,42% de las acciones de la empresa, dejando el resto de las mismas en manos de los empleados de Huawei. Pero parte del misterio detrás de Zhengfei comienza por esta misma información ya que muchos especulan que los verdaderos dueños del resto de las acciones son familiares del creador o incluso alguna compañía fantasma operada por el partido comunista de China. Esta última acusación así como el secretismo que caracteriza a Zhengfei se ha traducido en inconvenientes para Huawei en ciertos territorios como India, Estados Unidos, Japón y Gran Bretaña, quienes han intentado limitar, a diferentes escalas, sus objetivos expansionistas con medidas de diversa índole. En los Estados Unidos, por ejemplo, Huawei no pudo completar la adquisición de 3Com hace unos años y el congreso de ese país se encuentra actualmente en medio de un álgido debate sobre permitir que la empresa china logre un convenio con AT&T, una de las principales compañías de telecomunicaciones del país. Ante todos estos inconvenientes, el mismo Zhegfei ha intentado, en los últimos años,  finalmente ofrecer entrevistas y mostrarse ante la opinión pública como una persona sin secretos. Para muchos en el mercado de las telecomunicaciones este viraje en estrategia del directivo parece estar rindiendo frutos. La marca lucha con Ericsson anualmente por el sitial de honor en cuanto a ventas de equipos de telecomunicaciones a nivel mundial y Zhengfei fue nombrado entre las cien personas más influyentes del mundo en 2013. Pero para muchos otros, que abogan por mucha más transparencia por parte de Huawei, su empeño en mantener su relación con el gobierno chino en secreto mantendrá a la empresa al margen de crecer aún más. Sólo el tiempo dirá quiénes tienen la razón.

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